sábado, 15 de noviembre de 2008

NACE UNA IDEA


La primera mañana que conversamos con Jorge Anfruns Dumont, café mediante, coincidimos en un punto que consideramos fundamental al cabo de la charla: al fenómeno OVNI hay que estudiarlo con la debida participación de los actores que constituyen nuestra sociedad.
Después de 60 años de manifestación fenoménica, basados en evidencias circunstanciales, testimonios de perceptores y registros fotográficos y fílmicos en todos los escenarios posibles, la población ha descansado en los investigadores la respuesta final.
¿Vamos bien por ese camino?...
¿Qué nos han dejado las comisiones de estudios oficiales como el "Proyecto Cometa" (Francia), Proyecto Sturrock, Proyecto Condon, Proyecto Sing, Proyecto Blue Book, Proyecto Grudge o Proyecto Disclosure, todos estos de (EE.UU.), entre tantos conocidos y desconocidos?.
Primero debemos empezar a pensar en francés y luego en inglés, para poder interpretarlos. lo que finaliza en conocer un proyecto luego que ha sido todo "analizado", "digitado" previamente, lo que se traduce obviamente en una dependiencia que para variar, procede de afuera.
Los Sudamericanos... podríamos decir algo?
¿Por qué estos generadores de proyectos no consultan la opinión de esta región, cuando posiblemente tenemos la mayor casuística del globo (o mundo globalizado)?.
El tiempo nos ha demostrado que nosotros también podemos interpretar un fenómeno que "está ahí". Que nos ha demostrado tener un comportamiento inteligente y atípico. Pero en ese marco, también tenemos que tener la capacidad para ANALIZAR, DISCERNIR y EVALUAR si en 60 años de ovnilogía, un grupo supranacional con capacidades inimaginables, le ha dado un giro o una nueva interpretación a este fenómeno, con fines que van en las aguas de sus propios molinos.
¿Por qué no nos cuestionamos un poco más quién nos limita o ya está todo "digitado"?.
En la medida que avanzamos con medios muy limitados, nos sorprendemos con los resultados de nuestra búsqueda que a veces, mucho tiene que ver con lo terrenal y que pretende hacerse pasar y camouflarse como desconocido.
¿Por qué los Sudamericanos no hemos sido capaces de levantar un proyecto de estudio del fenómeno que como decimos... "está ahí"?. ¿Tendremos inferior número de neuronas que la gente de otros continentes?. ¿Por qué no despertamos a la opinión o estamos en el jardín de infantes aún en este tema.
Esto es un aporte de una nueva independencia como en la historia lo hicieron nuestros antepasados en 1800 al liberarnos del yugo intelectual europeo. Seguramente San Martín, Bolívar, O´Higgins, Artigas, entre otros, hubieran expresado su opinión.
¿Alguien puede contradecir la historia?.
¿Existe alguna comisión que haya evaluado este factor?.
¿O todo tiene que venir del norte?.
De estas reflexiones que permanecen abiertas al aporte de otros investigadores o de gente que se sienta identificada con la propuesta, surge la idea de originar un nuevo espacio especialmente para las generaciones que han de recibir la posta. Con sanos hábitos de participación en las nuevas tareas investigativas que el marco histórico nos plantea.
¿No será hora de dejar de lado el oscurantismo propiciado por el "cuatroparedismo" o el "escritorio" complaciente, adormecedor y autista?.
Luego de estas reflexiones planteadas una calurosa mañana de noviembre en una cafetería de la ciudad de Santa Rosa, Jorge Anfruns Dumont propone el siguiente desafío: Hagamos un Campamento OVNI dirigido a investigadores y personas con inquietudes ovnilógicas, ecológicas y libre pensadores autovalentes que estén en la sintonía de llegar con su mochila y su carpa a vivir la diversidad por mas de 48 horas.
Quique Mario
Foto: Gentileza de "Lucho" Gerez